“UNA AGENDA COOPERATIVA PARA LA PAZ POSITIVA”

Congreso histórico organizado por la ACI

Tuvo lugar, en Seúl, el 33º Congreso Cooperativo Mundial, con formato online paralelo, que congregó a los más altos referentes de distintos organismos intergubernamentales y de Federaciones de cooperativas a nivel global para analizar las problemáticas que se acentuaron tras el COVID 19, incorporar lo acordado en la declaración “Compromiso para nuestra América” y aportar una respuesta sostenible desde los valores de la identidad cooperativa.

El acto de apertura estuvo a cargo del director general de la Alianza Cooperativa Internacional, Bruno Roelants, quien dijo: “Gracias por embarcarse en este viaje. El documento preparatorio que hemos elaborado se titula Examinando la identidad cooperativa; también hay otro sobre los temas que vamos a abordar a lo largo del Congreso que les ayudarán en las sesiones. Son una suerte de prisma que nos van a permitir descubrir la identidad cooperativa juntos, reforzar y desarrollarla hasta su plano potencial».

Luego detalló el cronograma del evento «la primera parte estará dedicada a la identidad cooperativa. Vamos a intentar verla tal cual es en una sesión plenaria general y también habrá una serie de sesiones paralelas sobre branding, inclusión, educación, formación, cultura y partnerships con los gobiernos, pero siempre en el marco de la identidad cooperativa. El segundo gran tema es verificar cómo esta identidad puede ayudarnos a su vez a reforzar nuestra ventaja competitiva y actividades de negocio. Esto lo haremos en la sesión plenaria general y en cinco sesiones paralelas en las que se trabajará sobre digitalización, cadenas de valor, redes de emprendedores, capital e innovación. Luego, exploraremos los grandes retos a los que nos enfrentamos en todo el mundo y hablaremos de cómo las cooperativas nos ayudan a superarlos. En otras sesiones paralelas se profundizará sobre el medioambiente, la paz, la igualdad, el desarrollo de la comunidad y a nivel internacional frente a la crisis. También se trabajará sobre los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas, personas de distintos sectores cooperativos aportarán la perspectiva de las cooperativas y explicarán cómo están trabajando para alcanzar los ODS. Continuaremos con otros retos como el empleo, la seguridad alimentaria, la salud, los servicios sociales, la vivienda, la energía y la economía social solidaria».

Prosiguió «habrá sesiones de balance por cada parte del Congreso y tendremos un resumen de resultados. Los invitamos a usar su voz presencial y virtualmente. No duden en expresarse a través del chat. Se firmará la carta de la Coalición internacional de la economía social y solidaria que en la ACI somos miembros fundadores. Tendremos, además, la feria de innovación, tours de cooperativas y una reunión gubernamental con 23 gobiernos que han confirmado su participación, 4 agencias de la ONU y la representación de la Unión Europea. Este viaje no terminará al final de este Congreso, le daremos continuidad. Habrá nuevas etapas y seguiremos trabajando juntos”.

Ariel Guarco, presidente de ACI, tomó la palabra “queridos colegas y representantes de los cinco continentes. Me siento profundamente honrado de poder darles la bienvenida a este Congreso, un congreso que será histórico por muchas razones, pero fundamentalmente porque buscará compartir aprendizajes y construir nuevas propuestas para profundizar nuestra identidad cooperativa en un mundo atravesado por un escenario aún crítico e incierto, en términos sanitarios, económicos, sociales y ambientales. En primer lugar quiero compartir el doloroso dato de que la pandemia en tan sólo 2 años ha provocado más de 5 millones 200 mil muertes en todo el planeta. Por los seres queridos, por los colegas, por los asociados de nuestras organizaciones y por todas las personas que han perdido la vida en esta pandemia quisiera proponerles que me acompañen con un respetuoso minuto de silencio».

Añadió «estamos ante un congreso histórico, fundamentalmente, por estar demostrando un heroico compromiso con en el contexto de la peor crisis sanitaria, económica, social y ambiental que ha castigado a la humanidad en la era global. Al dolor que significa la pérdida de tantas vidas se ha sumado una enorme incertidumbre por el devenir económico y social en el mundo y en cada uno de los países y regiones que lo componen. En efecto, ha caído la actividad económica, se han perdido empleos, se han agravado la pobreza, el hambre y la desigualdad. La pandemia ha mostrado las enormes fragilidades de la sociedad humana, donde el 10% de la población se encuentra en situación de pobreza extrema. Una cifra que va en aumento incluso en economías de ingresos medios y altos y que, por supuesto, se ha visto agravada. La fragilidad social de un mundo donde siguen existiendo discriminación y violencia por motivos étnicos, culturas y sociales; violencia que sólo lograremos superar si aprendemos a construir una economía desde la cooperación como propusimos en la Asamblea en Ruanda, donde junto con la convocatoria a este Congreso nos comprometimos a construir una agenda cooperativa para la paz positiva. Nuestra casa común, nuestro planeta tierra sufre también una notable fragilidad ambiental que tiene vínculos directos con esta situación sanitaria tan drástica que aún estamos padeciendo. Sequías e inundaciones, aumento en la frecuencia de las catástrofes, incendios. Tenemos señales más que claras de que estamos frente a una situación límite en materia ambiental y sabemos también que todas estas problemáticas están íntimamente ligadas entre sí».

Continuó «amigos cooperativistas de todo el mundo, llegamos a este congreso después de dos años de mucho dolor, de mucha incertidumbre. Han sufrido nuestras familias, nuestros asociados, nuestras comunidades, pero también llegamos con mucho orgullo de haber demostrado la enorme fortaleza del modelo empresarial cooperativo para enfrentar las crisis, para dar respuestas en los peores momentos a las necesidades de nuestros asociados y de nuestras comunidades. Hemos demostrado, nuevamente, la resiliencia de nuestro modelo. Eso no es casualidad. Es producto de la fortaleza de nuestra identidad cooperativa. Tenemos que estar orgullosos de nuestro modelo y de nuestra identidad. Nuevamente hemos demostrado que es posible construir empresas a partir de los valores de la solidaridad y de la democracia y que eso nos hace más eficaces para cuidar a las personas, a nuestros asociados y a nuestra comunidad. Esto no es nuevo, el desarrollo sostenible es parte de nuestro ADN desde hace muchas décadas y ha sido explícitamente incorporado desde 1995. Estamos orgullosos de poder contar con un modelo empresario que pueda hacerse cargo del impacto social, económico y ambiental en cada una de nuestras comunidades. Nuestro modelo de empresa se ajusta cabalmente al cambio de paradigma que debemos lograr si queremos ser sostenibles como humanidad. Lo que debemos tener en cuenta centralmente es que no cualquier modelo de empresa sirve para cualquier modelo de desarrollo. No debemos olvidar nunca nuestra responsabilidad de velar por los 126 años de historia de la Alianza Cooperativa Internacional. Tenemos la enorme responsabilidad de cuidar la identidad de nuestras cooperativas para lo cual cualquier modificación debe ser ampliamente revisada, debatida y deseada por los cooperativistas de todas las regiones y de todos los sectores a escala global».

Sostuvo «en lo personal tengo dos expectativas. Me gustaría que este debate contribuya a fortalecer en nuestras mentes y corazones la convicción de que hay un estrecho vínculo entre la identidad cooperativa y el desarrollo sostenible. Y, en segundo lugar, queremos convencernos de que la identidad cooperativa es una ventaja competitiva. Sabemos que nuestras cooperativas son competitivas como resultado de los principios cooperativos y no a pesar de estos. Somos competitivos, porque nuestras empresas son controladas democráticamente por sus asociados; porque invertimos en educación cooperativa, ponemos recurso en el desarrollo de las capacidades de nuestros dirigentes, asociados y trabajadores y porque cooperamos con otras cooperativas para brindar mejores servicios a nuestros asociados. Nuestra competitividad se construye desde la identidad cooperativa y eso es lo que debemos mostrar al mundo. Debemos estar orgullosos de ser empresas que cuidan del trabajo durante las crisis y que fortalecen los derechos de los trabajadores aún en contextos de creciente precariedad laboral. Debemos estar orgullosos de ser capaces de liderar la transformación digital, pero proponiéndola al servicio de los usuarios y trabajadores. Debemos estar orgullosos de ser el modelo empresario adecuado para liderar la imprescindible transformación de sistemas alimentarios, porque nuestro modelo permite la participación activa de aquellos más comprometidos con el desarrollo social y ambientalmente sostenible. Debemos estar orgullosos de ser el modelo más adecuado para construir hábitat sostenible, vivienda accesible con suministro de energía renovable. Y esto es el resultado de la decisión política de todos los miembros de la ACI, de trabajar mancomunadamente para la profundización de la identidad cooperativa, de contar con la inteligencia y las propuestas adecuadas para llevar adelante ese trabajo: la cooperación entre cooperativas a diferentes escalas, priorizar la capacitación y la transferencia inteli de recursos y capacidades en los distintos territorios, tomando en nuestras manos las necesidades emergentes de innovación en términos productivos e institucionales para seguir teniendo una ACI con raíces en los territorios, sostenida por cada una de sus miembros, impulsada por la sinergia de la integración regional y sectorial con fuerte participación de la juventud, con una clara participación equitativa en materia de género para seguir avanzando en nuestro posicionamiento como actor protagónico en los debates vinculados a la gobernanza global, mostrando nuestras ventajas diferenciales  respecto de otras formas de organización de la economía y equilibrando en cada territorio el accionar de los mercados y de los poderes públicos. Estamos preparados para ser líderes reconocidos de la sostenibilidad ecológica, social y ambiental . Estamos preparados para ser el modelo preferido por la gente y para ser el tipo de organización empresarial de más rápido crecimiento hacia el año 2030. Las cooperativas ya hemos demostrado nuestra naturaleza en esta crisis, ahora vamos a decirle al mundo, fuerte y claro, que tenemos el modelo empresarial más adecuado de cara a los enormes desafíos que enfrentamos como humanidad. Estamos listos para dar el debate que nos permita generar los consensos necesarios para reconstruir mejor juntos nuestro planeta tierra, nuestra casa común, como así también, cada uno de nuestros territorios. Los invito a trabajar intensamente para seguir profundizando nuestra identidad cooperativa y para hacer efectiva nuestra contribución a un mundo más justo, pacífico, inclusivo y democrático”.

Posteriormente, el presidente de la República de Corea, Moon Jae-in refirió “Cooperativistas de todo el mundo: enhorabuena por el 125 aniversario de la ACI y por el 33º Congreso Cooperativo Mundial, estoy seguro que va a ser fructífero. El movimiento cooperativo está en el centro de todas las miradas; la clave para el desarrollo sostenible está en las manos de las cooperativas que priorizan el valor de las comunidades. El movimiento cooperativista se construyó con el convencimiento firme de que contribuiría a la prosperidad y hemos visto cómo ha ido expandiéndose por todo el mundo. A veces compitiendo con el mercado, otras resolviendo sus debilidades, aportando soluciones a los problemas que surgen de la industrialización, presentando servicios y suministros».

Luego argumentó, «juntas las cooperativas, directa o indirectamente, han creado más de 280 millones de puestos de trabajo. La declaración de identidad cooperativa 95 establece los principios para contribuir a los valores sociales, ampliando el horizonte para el movimiento cooperativo. Me gustaría rendir tributo a todos los activistas cooperativistas que siguen transformándose y creciendo. El espíritu de las cooperativas tiene que propagarse; tenemos que cooperar porque nos permite impulsar la gestión ESG que están promoviendo las empresas de la economía social y solidaria. Esto nos acercará a una sociedad con neutralidad de carbono y estoy seguro que serán cada vez más los ciudadanos que contribuyan a esta trayectoria. Los coreanos tratamos de encontrar soluciones a través de cooperativas agrícolas y estructuras que permitan compartir la fuerza laboral. Tenemos que garantizar su fortalecimiento». 

Y mencionó «como respuesta al colonialismo se crearon muchas cooperativas de consumidores. En el 2017 el gobierno de la República de Corea decidió incentivar las cooperativas y las empresas sociales y solidarias y para ello empezó a ofrecer financiación, canales de venta, asistencia para desarrollar el talento. La idea era reforzar la economía social. En sólo cuatro años han crecido de 20 a 30.000 empresas y han generado 310.000 puestos de trabajo. La economía social es uno de los pilares de nuestra economía: aporta confianza y esperanza a la sociedad. Los seres humanos sobreviven apoyándose los unos a los otros, formando parte de una comunidad. El movimiento cooperativista arrancó en el siglo XIX, restauró los valores de la cooperación y de la comunidades en un momento de muchísimo cambio dentro de la industrialización Esto se ha traducido en la esperanza de que juntos podamos construir una economía que ponga en el foco a las persona, promoviendo así una sociedad inclusiva para todos. Esta esperanza se puede convertir en una realidad si nos comprendemos los unos a los otros mejor y si nos ponemos en la piel del otro. Me gustaría expresar mi apoyo al movimiento cooperativista que nos ofrece a todos un futuro mejor, a través del poder de la colaboración y de la solidaridad”.

El Congreso contó, asimismo, con la presencia del director general de la OIT Guy Ryder, la vice ministra española Yolanda Díaz Pérez, el relator especial de Naciones Unidas Oliver De Schutter, el ministro de Economía, Hong Nam-ki, el presidente de la Federación de Cooperativas Agrícolas de Corea, Won-Byung Choi, la vicepresidente y consejera de Trabajo y Empleo del Gobierno Vasco, Idoia Mendia y la fundadora de SEWA, Ela Bhatt.

Cabe recordar que previo al 33º Congreso Cooperativo Mundial se llevaron a cabo dos instancias preparatorias: el evento preliminar que se efectuó en agosto el cual aunó informes nacionales y la XXII Conferencia Regional, durante el mes precedente, a través de la cual se establecieron conclusiones generales desde América Latina y el Caribe que fueron presentadas en estas jornadas de debate.

Participación virtual y presencial

LA VOZ ARGENTINA EN SEÚL

El sector cooperativo nacional estuvo representado, de forma física, por el secretario de Relaciones Internacionales Carlos Mansilla; Gisela Wild del Comité del Comité de Equidad de Género; Yohana Arrieta del Comité de Juventud y el gerente de la Confederación Cooperativa César Basañes. Cabe destacar a Florencia Otalora de Facttic, quien presentó su trabajo sobre las cooperativas de software argentinas que fue seleccionado por la ACI.

Participaron, virtualmente, Ricardo López, Cristian Horton, Silvina Vazón, Marta Gaitán, José Orbaiceta, María de los Ángeles Mendía, Liliana González, Ángel Echarren, Fabricio O’Dwyer, Juan Martín, Gustavo Sosa, Juan Carlos San Bartolomé, Julia Cofreces, Darío Mónaco, entre otros.

Dentro de los oradores convocados se destacaron Héctor Jacquet por parte de la Federación Argentina de Cooperativas de Consumo y Alejandro Simón del Grupo Sancor Seguros.

El presidente argentino de la ACI, el Dr. Ariel Guarco, estuvo muy bien acompañado por dirigentes solidaros de nuestro país.

El presidente de ACI, Ariel Guarco, reflexionó sobre la oportunidad que el movimiento cooperativista tiene para proponer su modelo empresarial como respuesta sostenible ante los desafíos mundiales.
El director general de la Alianza Cooperativa Internacional, Bruno Roelants, detalló el esquema general y los típicos de trabajo a desarrollar durante el 33 Congreso Cooperativo Mundial.
“Las cooperativas son clave para el desarrollo sostenible” manifestó Moon Jae-in, presidente de la República de Corea.

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