EL PODER DEL PROGRESO IMPERFECTO
Por qué abandonar la lógica del “todo o nada” —en la tecnología, la sostenibilidad y la vida cotidiana— puede ser la forma más real y humana de empezar a cambiar. Paso a paso, un poco mejor que antes.
Lucía Cozzitorto, portadora de un apellido reconocido y querido en nuestras industrias, hace honor al mismo e hizo una serie de reflexiones, dignas de ser leídas, analizadas y, los que pueden…, implementarlas.

En tecnología también solemos caer en el “todo o nada”.
Redes perfectas, soluciones ideales, cambios inmediatos.
Pero la verdadera transformación ocurre cuando aceptamos el progreso imperfecto: mejorar hoy lo que se puede, acompañar procesos reales y poner a las personas en el centro.
La tecnología cobra sentido cuando se vuelve cercana, posible y humana.
Paso a paso. Un poco mejor que antes.
“Dejaría de volar, pero mi familia vive en el exterior, y me gusta demasiado viajar.”
Ok. Volá menos. Quedate más tiempo. Elegí el tren cuando sea posible.
“Compraría ropa de segunda mano, pero nunca encuentro jeans que me queden bien.”
Genial. Comprá todo de segunda mano… menos los jeans.
“Comería más a base de plantas, pero me encanta el queso.”
Buenísimo. Comé a base de plantas la mayor parte del tiempo. Quedate con el queso.
“Reduciría el plástico, pero algunas cosas solo vienen envasadas.”
Tal cual. Evitá lo que puedas. No te castigues por el resto.
La mentalidad del todo o nada es una de las principales razones por las que no empezamos nunca, y sin darnos cuenta, mantiene todo exactamente igual.
Pero esto no es un examen de sostenibilidad. Nadie nos está evaluando, y el progreso siempre le gana a la perfección.
Ahora imaginá a miles de millones de personas haciendo cambios imperfectos. Un paso a la vez, un poco mejores que antes. Imaginate cómo eso podría afectar a nuestros cuerpos, a nuestras comunidades, a nuestro planeta.
A nosotros, eso nos parece bastante perfecto. ¿Vos qué decís?
“Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo.”
Eduardo Galeano
